Expertos

Valoraciones específicas sobre las granjas francesas

Dra. Erika Sullivan
Veterinaria, Canadá.

«Los patos son alimentados a la fuerza con un tubo metálico que se les introduce por el esófago hasta su buche (estómago). De hecho, el mero acto de “forzarlos”, como se demuestra por la sangre en el aparato que se ve en el vídeo, es una prueba del trauma, de la inflamación y del dolor que esto puede infligir.

El hecho que el operario comente al reportero que la sangre “no es un problema” refleja la incapacidad de los trabajadores para reconocer el sufrimiento.

Los animales luego son matados y sus hígados enfermos son procesados para el consumo humano. Si los humanos tuvieran que ver este vídeo antes de comprar el producto, dudo sinceramente que se vendería.»

Dra. Katherine van Ekert
Presidente – Sentient, The Veterinary Institute for Animal Ethics, Australia.

«Los patos están encerrados en jaulas repletas, lo que les causa una gran angustia y frustración debido a las limitaciones que imposibilitan la libertad de movimientos y ejercicio así como a mostrar su comportamiento natural.

El uso de la alimentación forzada representa graves riesgos para el bienestar de las aves. La brutal manipulación que muestran los trabajadores, agarrando a los patos por el cuello causan gran dolor y estrés, cosa que se ve por el constante jadeo de las aves y sus intentos por escapar al ver aproximarse a los trabajadores.»

Rosemary Elliot
Veterinaria, Sentient, The Veterinary Institute for Animal Ethics, Australia.

«Los animales son forzados a alimentarse usando barras metálicas. A los patos se les ve sufriendo estrés como resultado de este procedimiento, abriendo sus picos y jadeando, así como mostrando la típica respuesta “contra el depredador” silbando (gritando) a los trabajadores mientras éstos se aproximan.

Este procedimiento también tiene el potencial de causar traumas significantes y el dolor asociado a la lengua, boca, esófago y buche al introducirles el tubo. Una clara evidencia de esto se ve cuando al extraer el tubo a uno de los patos una gran cantidad de sangre cubre por entero la superficie.

Se puede adivinar el dolor y la incomodidad al tener los tractos intestinales perpetuamente dilatados como resultado de una alimentación excesiva para inducir a altos porcentajes de grasa corporal.

Así mismo, la manifestación del hígado graso deseado (lipidosis hepática) también es una fuente de dolor y malestar;esta condición significa una enfermedad potencialmente mortal.»

Valoración específica sobre las granjas españolas

Bernard Rollin
Veterinario, Estados Unidos.

«Lo que destaca más claramente en este vídeo es el marcado retrato de la discrepancia entre nuestras capacidades tecnológicas y nuestras sensibilidades morales. Mientras que el sadismo ha sido ampliamente mostrado en muchos vídeos de atrocidades hacia los animales, este es incluso peor, dado que los trabajadores parecen ser totalmente inconscientes de lo que están haciendo, desarrollando un modelo de indiferencia.»

Valoraciones generales sobre la producción de foie gras

Postura del Comité Científico Europeo de Salud y Bienestar Animal
Formado por especialistas en medicina veterinaria, etología, zoología, ciencias agrícolas y neurobiología.

«Existen evidencias de que la estructura y función del hígado se ven gravemente alteradas y comprometidas en los patos y gansos alimentados a la fuerza. El Comité Científico Europeo de Salud y Bienestar Animal llega a la conclusión de que la alimentación forzada, tal y como se practica actualmente, es perjudicial para el bienestar de las aves.»

Dr. D.J. Alexander
Miembro del Comité Científico Europeo de Salud y Bienestar Animal

«La única recomendación aceptable que el Comité puede hacer es acabar con la alimentación forzada de patos y gansos. Y la mejor forma de lograrlo es mediante la prohibición de la producción, importación, distribución y venta de foie gras.»

Yvan Beck
Doctor en Medicina Veterinaria de la Universidad de Liège, Bélgica.

«La producción de foie gras, sobre todo en las granjas industriales, genera sufrimientos físicos y etológicos a las aves acuáticas. Esto es un hecho. El debate real sobre esta industria es si se acepta o no.»

Postura de la American Veterinary Medical Association
Asociación que representa a más de 82.500 médicos veterinarios en EEUU.

«La alimentación forzada no tiene en cuenta las preferencias de los animales y su homeostasis o equilibrio interno, físico y psicológico.»

Ian J.H. Duncan
Catedrático en Bienestar Animal, Universidad de Guelph, Ontario, Canadá.

«En mi opinión, la alimentación forzada de patos y gansos para la producción de foie gras es una práctica cruel e inhumana que debería prohibirse. Hay dos aspectos de esta crueldad:

1. La introducción de alimento por la garganta del ave sobrepasando los límites de su apetito causa dolor y sufrimiento. Asimismo, la introducción de manera regular de un tubo alimenticio hacia el esófago, varias veces al día, dañará inevitablemente el esófago. Cuando se daña el esófago, se agravará el dolor en cada episodio de alimentación forzada.
2. La alimentación forzada tendrá rápidamente como resultado aves obesas y en un estado patológico, llamado lipidosis hepática de enfermedad del hígado graso. No hay duda que en este estado patológico, las aves se sentirán muy enfermas. En mi opinión es completamente anti-ético provocar deliberadamente un estado enfermo a un animal. La obesidad de las aves provocará multitud de otros problemas, desde desórdenes en el esqueleto hasta dificultades de adaptación al estrés térmico y todas acompañadas de una sensación de enfermedad.
Creo que ningún país civilizado debe permitir que continúe esta práctica bárbara.»

Lynn R. Dustin
Veterinario , Bay Area Bird Hospital, San Francisco, California, EEUU.

«Numerosas lesiones pueden tener lugar durante el proceso de la alimentación forzada. Como se inserta una sonda de alimentación por el esófago, cuando la comida está demasiado caliente puede provocar quemaduras y el tubo puede causar inflamación de la garganta, moretones o perforación del esófago, asfixia, sobre-expansión del esófago y lesiones del cuello, garganta o pecho. Algunas especies de patos se atiborran antes de la migración. Sin embargo, no se atiborran tanto como para provocarse una enfermedad o que sean incapaces de respirar o andar y que sí son el resultado de la alimentación forzada. Tampoco sufren traumatismos repetidos por la introducción del tubo de alimentación.[…] No hay nada de natural en la producción del foie gras. […] La práctica de la alimentación forzada en un pato para producir hígado graso es en sí misma cruel y debería prohibirse por ley.»

Wendy Jensen
Veterinaria, Concord, New Hampshire, EEUU.

«Habiendo visto de primera mano el terrible sufrimiento de los patos...confirmado por los informes de autopsia...me veo obligada a concluir que el foie gras es producido a un terrible coste para las aves. El foie gras, considerado como un manjar gastronómico para atraer al paladar, es realmente sólo el tejido enfermo de un animal enfermo torturado.»

Christine Nicol
Profesora de Bienestar Animal, School of Veterinary Science, University of Bristol, UK.

«Mi opinión sobre la producción de foie gras es clara y se basa en pruebas biológicas. Esta práctica provoca un sufrimiento inaceptable a estos animales. El tema principal es el uso de la fuerza... La producción de foie gras no tiene en cuenta el estado fisiológico del ave, pero implica una alimentación forzada muy distante del punto en el que el ave pararía de forma natural. Esta práctica se repite diariamente durante numerosas semanas, provocando lesiones en la garganta, cambios patológicos en el hígado y la dolorosa dilatación del abdomen, limitando el movimiento.» «La producción de foie gras reduce significativamente el bienestar… Causa dolor durante y como consecuencia de la alimentación forzada, sensación de malestar ya que el cuerpo lucha para hacer frente a un desequilibrio extremo de nutrientes y malestar debido a la manipulación a la fuerza. El malestar más extremo esta ocasionado por la pérdida de control del mecanismo de regulación homeostático más básico ya que su sistema de control del hambre queda anulado.»

Ward B. Stone
Patólogo de animales salvajes. Departamento de Conservación del Medio Ambiente de Nueva York. , Unidad de patología de animales silvestres, Delmar, New York, EEUU.

«Habiendo visto la patología que ocasiona la producción de Foie Gras, recomiendo enormemente que esta práctica esté fuera de la ley.»

Christine Van Berchem
Veterinaria, Bruselas, Bélgica.

«No hay duda alguna de que la alimentación forzada les genera un sufrimiento fisiológico y del comportamiento que reduce drásticamente su bienestar… La alimentación forzada constituye una práctica censurable desde el punto de vista ético.»

René Zayan
Profesor de Etología, Université Catholique de Louvain, Louvain-la-Neuve, Bélgica.

««En resumen, la alimentación auto-forzada no existe en patos en su estado natural y si se observa hiper-plagia en un pato de vida común se debe a una conducta patológica sintomática de estrés físico y social. En ningún caso se puede afirmar que la alimentación forzada satisfaga en gran medida una necesidad fisiológica visceral o básica ya que la necesidad de comida de un animal va acompañada de una elección, espontánea o aprendida y una búsqueda activa de comida apropiada para mantener su salud.»

 

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